GRUPO DE RIO: Acuerdo de paz entre Colombia y Ecuador

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Su reclamo se produjo después de que los presidentes de Colombia y Ecuador, Álvaro Uribe y Rafael Correa, habí­an protagonizado un enconado contrapunteo. "Queridos dominicanos, tengan mucho cuidado. Si el presidente Uribe cree que hay otro 'Raúl Reyes' en Santo Domingo, viene y los bombardea", le habí­a dicho Correa a Uribe. "Llegaremos a capturarlo con la coordinación del gobierno dominicano y a través de su policí­a", le respondió Uribe. "¡Cálmese, cálmese!", le insistió Correa. "A mí­ no me aplique el cinismo que tienen los nostálgicos del comunismo", remató Uribe. Pero la broma de Cristina Kirchner cambió todo. Lo que vino enseguida fue una sorpresiva salva de aplausos, con más manos de hombres que de mujeres, y una explosión de risa colectiva que cambió el ambiente. A partir de entonces, la reunión que habí­a estado marcada por las sátiras y los insultos, y las posiciones renuentes de dos bandos muy definidos, los mandatarios comenzaron a utilizar palabras más positivas. Casi gratas. El presidente de México, Felipe Calderón, también contribuyó mucho a limar las asperezas. Se refirió con igual consideración a Uribe y Chávez. Por ejemplo, Uribe pronunció la palabra "perdón", en tres oportunidades, para excusarse de la operación que permitió abatir a 'Raúl Reyes' en Ecuador. También sorprendió el tono del discurso del presidente Hugo Chávez, a quien Uribe habí­a anunciado que denunciarí­a ante la Corte Penal Internacional, por el supuesto delito de financiar y patrocinar grupos terroristas, refiriéndose a su supuesto apoyo a las Farc. "Paremos esto", dijo Chávez, para evidenciar su decisión de no continuar las hostilidades con Colombia. Uribe, quien no fue a la cena del jueves en la noche con sus colegas latinoamericanos, no quiso posar en la foto oficial del evento, rehusó a encuentros privados con Chávez y Correa y rechazó una comisión para buscar un acuerdo humanitario y unas negociaciones de paz con las Farc, se relajó un poco más. El presidente Daniel Ortega, de Nicaragua, quien rompió relaciones con Colombia el pasado jueves, en solidaridad con Ecuador, también fue moderado. Fernández, el árbitro Cuando habí­an transcurrido casi seis horas de tensiones, en una sesión que ni siquiera permitió a los mandatarios del continente almorzar, el anfitrión Leonel Fernández se salió con la suya. Propuso que después de haber evidenciado una baja sustancial de la agresividad, Uribe y Chávez se dieran un abrazo. Cuando se escuchó la proposición, todos los mandatarios se pusieron de pie para saludar la iniciativa. Nadie lo creí­a. Ni el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien habí­a dicho que intentar una aproximación de las partes era "un error". Uribe fue a saludar de mano a sus adversarios. Y la que comenzó como la reunión más difí­cil en la historia del Grupo de Rí­o, se convirtió en la más histórica. Uribe fue hasta el lugar donde se encontraba Correa y estrechó su mano. Parecí­a agitado, pero sonriente. Correa permaneció serio. Luego se fue hacia el puesto de Chávez le hizo un gesto con la mano como invitándolo al encuentro y se saludaron. Y finalmente, abordó a su tercer contradictor, el presidente nicaragí¼ense. La reunión terminó con anuncios inesperados. Ortega se arrepintió de haber roto relaciones con Colombia y Uribe de demandar a Chávez ante la Corte Penal Internacional. En la sala se escuchó un murmullo: "Entonces ya no habrá guerra". La estratégica defensa del Presidente en Santo Domingo Antes de superar la crisis con Ecuador, Venezuela y Nicaragua, el presidente Álvaro Uribe habí­a utilizado como estrategia de defensa una serie de cartas encontradas en el computador de 'Raúl Reyes' con las que pidió una investigación sobre posibles nexos de las Farc con funcionarios del gobierno ecuatoriano. Si bien esas cartas le sirvieron para equiparar las cargas frente a los reclamos de los tres presidentes que en la última semana lo atacaron desde diferentes flancos, al culminar la Cumbre de Rí­o se podrí­a decir que, por ahora, quedan en el olvido. Una de las cartas, quizás la que llamó más la atención en el auditorio y en las agencias de noticias, fue una en la que 'Reyes' le ha habla a 'Manuel Marulanda' de una supuesta ayuda electoral para Correa, cuando este aspiraba a la presidencia del vecino paí­s. Una segunda carta habla deque 'Reyes' habrí­a recibido la visita del Ministro de la Seguridad ecuatoriano y la tercera de que Correa estaba interesado en reunirse con 'Marulanda' en las selvas colombianas, acompañado del presidente venezolano, Hugo Chávez. Uribe, antes de los abrazos y las disculpas, dijo que entregarí­a estos documentos a Correa para que él iniciara una investigación en su paí­s y también las ofreció para una Corte Internacional. Tras los abrazos, Correa dijo que estos documentos se los entregarí­a a los partidos de oposición en su paí­s para que estos los evaluarán. Uribe, sin prevenciones, le respondió que él podí­a disponer de estos mensajes como quisiera. Utilidad del discurso Otra táctica de defensa que utilizó el presidente Uribe fue recordar que él fue el presidente más ofendido durante la semana que duró esta crisis internacional. Al presidente Correa le recordó que no fueron nada amables sus declaraciones en Managua (Nicaragua), en las que dijo que habí­a que bombardear la Casa de Nariño, "porque ahí­ se encontraba un paramilitar". Correa, quien durante casi toda la conferencia estuvo inflexible, asintió con su cabeza, en un gesto de aceptación. Y a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, le dijo que desde el pasado 13 de diciembre, cuando se produjo el primer fallo de la Corte Internacional de La Haya, él no ha respondido a cada una de las agresiones expresadas por el paí­s centroamericano. Esto, le permitió a Uribe proyectar la imagen de que no era el único ofendido en el auditorio y que por lo tanto, también tení­a derecho a exigir respeto. Mas cooperación Sobre la operación para dar de baja al guerrillero 'Reyes', que desató esta crisis el pasado fin de semana, Uribe utilizó argumentos que en su momento provocaron varios gestos de inconformidad en Correa, su principal contraparte. Dijo que no habí­a notificado de esta operación a su colega ecuatoriano, porque en los últimos cuatro años se han presentado 40 ataques de las Farc contra las Fuerzas Armadas de Colombia, desde territorio ecuatoriano. Incluso, ante una pregunta del presidente Correa sobre la posibilidad de adelantar una operación similar en República Dominicana, Uribe aseguró que adelantarí­a una operación antiterrorista en dicho territorio, pero con la cooperación del gobierno y la policí­a de este paí­s caribeño. "Nosotros cooperamos con quienes quieren cooperar", dijo Uribe, en uno de los momentos más tensos de la reunión y luego remató con el argumento de que los policí­as que dieron de baja a 'Reyes' estaban dispuestos a esperar en el campamento a sus pares ecuatorianos, pero al recibir información de que iban a ser atacados, decidieron dejar el lugar. Todos estas acusaciones, por supuesto, ahora quedan atrás. Pero en el momento crucial de la reunión en Santo Domingo, le sirvieron al Presidente para 'desarmar' la animadversión en su contra. Hoy, después de la distensión que propusieron los presidentes de México, Argentina y Venezuela, se podrí­a decir que, por el momento, hay que dejarlos en el congelador. Así­ moderó el discurso Uribe "Cuando leo esas cartas, no puedo negar que veo una presunta complicidad del ministro de Ecuador (Larrea) con esos bandidos". "Recuerdo hoy los discursos del entonces candidato Rafael Correa, atenuando la conducta de las Farc, como hace 20 dí­as". "Yo acepto lo que usted dice. Lo mismo con el presidente Correa, aceptándole todas las reservas, con el compromiso de un diálogo". "Yo no soy hombre de odios. He tenido una comunicación fluida con Chávez. í‰l sabe que yo de corazón tuve calidez y amistad con él". "Ponga a directivos del Grupo de Rí­o a que miren el sitio, para controlar el narcotráfico sin que Nicaragua se sienta amenazada". EDULFO PEí‘A (El Tiempo)


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¿Qué papel cumplen las radios dirigidas a inmigrantes?. Por Virginia Molinero

¿Ofrecen productos de calidad las radios dirigidas a inmigrantes? ¿Son profesionales? Pues depende del medio, pero en términos generales no. Hace años, algunos vieron en la inmigración un nicho de mercado atractivo y apostaron por ello. Otros simplemente se subieron al carro de lo que está de moda y ejemplo de esto es la proliferación, como si de setas se tratara, de radios dirigidas a ciudadanos extranjeros.



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